Zenet
suena en Ban.do Taller Floral

Plaza de Las Cuestas. Getafe


Colores, vanguardia y detalle son las palabras que se nos vienen a la cabeza tras conocer el taller floral Ban.do. De tradición familiar, como tantos otros comercios ya visitados, nos encontramos esta floristería no al uso en Getafe.

Nos abren sus puertas y conversamos con Pepe Camacho, maestro florista de Ban.do. Su historia está impregnada de una constante: formación y talento. En los años 90 se adentró en esta aventura vocacional, tras enredar en diversos planos artísticos, con el impulso de su madre se formó en escuelas de arte floral de Madrid terminando en la Escola Catalana de Arte Floral, donde culminó su carrera profesional con el grado más alto: maestro floral.

En esta pequeña tienda la creatividad y el esfuerzo marcan la diferencia. Y es que el detalle detrás de cada arreglo demuestra que el arte también se esconde entre las flores. Composiciones cromáticas, tendencias europeas y una dosis de personalidad hacen de Ban.do un comercio de casi tres décadas que apuesta por la innovación y la profesionalización. Pepe defiende que este mundo creativo no se reduce a vender claveles o coronas para los cementerios, sino que hay una propuesta amplia y vanguardista para ofrecer a los clientes.

En su defensa por el comercio de proximidad, Pepe, apuesta por la humanidad que conlleva un asesoramiento personal y especializado, dado por aquellas personas que dirigen su propio comercio. En su caso, nos lo ejemplifica comparando una novia que compra su ramo por internet o la que decide dejarse asesorar para que su ramo sea lo más personal y perfecto.

En cuanto al futuro del gremio nos deja entrever, de forma muy clara, que radica en dos palabras: calidad y profesionalización. En Ban.do deciden partir de aquí para ofrecer a sus clientes propuestas innovadoras con una calidad notable. En definitiva, tintes artísticos junto a un querer hacer las cosas bien.

Emilio habla de sus empleados con mucho cariño, entre ellos encontramos familiares y otras personas que, aunque no sean de la familia defienden el negocio como si fuese el suyo propio.

Nos gustan las historias que esconden esfuerzo y perfeccionamiento para hacer de una vocación, un trabajo, buscando lo mejor de las personas que están detrás del mostrador.